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cereceda de la sierra |
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Alrededores Los amantes de la naturaleza disponen de numerosos montes que recorrer y fauna que observar. También cabe la posibilidad de desarrollar deportes como el montañismo, senderismo o, incluso, parapente. La Piñuela
Cuenta en sus proximidades con un parque merendero llamado La Piñuela donde los visitantes pueden disfrutar de la naturaleza en pleno esplendor,
pudiéndose preparar sus propios asados en las barbacoas, comer en las mesas
y bancos de granito, refrescarse con agua recién manada de los manantiales,
bañarse en su estanque o incluso acampar en su zona de acampada.
Todo esto totalmente gratis, solo con la condición de respetar el merendero.
Sierra de Francia El clima y la morfología de La Sierra de Francia, influyen de manera decisiva
en su paisaje y en sus gentes, en la economía, costumbres, historia y tradiciones.
El clima se ve influenciado por la meditarraneidad por un lado y por otro
por la oceaneidad, es decir, con máximas temperaturas y mínimas precipitaciones
en verano y, por otra parte, vientos y frentes nubosos procedentes del Atlántico.
Predominan los rebollares, robles y helechales en su vegetación. Los bosques
galería acompañan los cursos fluviales con alisos, sauces y fresnos. Pero,
a medida que se gana altitud, predominan la vegetación de tipo subalpino.
El descenso de brusco de altitud produce microclimas, como en el caso del
Valle de las Batuecas o el Valle de Alagón, protegidos de vientos, con mayor
índice de pluviosidad y donde se puede encontrar variedades propias de latitudes
más sureñas como el alcornoque y el madroño.
Es esta diversidad lo que hace de la Sierra un mosaico multicolor que ofrece
al caminante numerosas excusas para el deleite y la observación.
Situada al extremos sur de la provincia de Salamanca, tiene situada en
sus espaldas la región extremeña de las Hurdes.
Es la salmantina Sierra de Francia conjugación perfecta de contrastes.
Todos y cada uno de los lugares, todos y cada uno de los pueblos que conforman
esta serranía tienen un especial atractivo turístico.
Peña de Francia
Muy cerca de Cereceda, a unos 14 Km. se encuentra el santuario de la Peña
de Francia, montaña de 1723 m. de altitud que da nombre a toda la sierra.
Tiene una inconfundible y peculiar silueta, razón por la que resulta familiar
y muy conocida por todos los salmantinos, ya que es visible desde gran parte
del campo charro.
En
la cima se haya el santuario que es lugar de peregrinación y culto, donde
se encuentra la Virgen Morena.
Su
situación privilegiada permite panorámicas incomparables de toda la Sierra.
En la cumbre, desde la que se puede ver incluso Salamanca a más de 70 km.
en día despejado, se observan numerosos pueblos de toda la sierra aunque,
desde tal altitud, es muy difícil distinguir cual es cual sin ayuda.
Se puede acceder por una carretera con unas vistas extraordinarias en las
que se pueden divisar varios tipos de aves rapaces, cabras montesas, zorros
y demás fauna.
La
vegetación de la Peña de Francia consiste sobre todo en monte bajo, castaños,
robles, brezos, retamas, pinos de repoblación.
Posiblemente
el nombre de "Peña de Francia" le venga de los repobladores de
estas tierras durante los siglos XI y XII, que procedían de Francia.
La
imagen de la Virgen, venerada por los visitantes, fue descubierta por Simón
Vela en 1434. Desde entonces, la devoción por la Virgen Morena se extendió
por toda España e, incluso, por América.
Los
primeros años fueron los dominicos quienes se hicieron cargo del santuario,
luego se construyó la iglesia, el convento y la hospedería. Tiempo más tarde,
en el siglo XIX, todo quedó en un completo abandono hasta que en 1900, de
nuevo, los dominicos lo restauraron y reconstruyeron casi en su totalidad.
Los
puntos de interés del santuario son: La Iglesia con una Torre datada en
1767, escalinata y portada del siglo XVII con interior de estilo gótico
del XV. La imagen de la Virgen se encuentra en su roca más alta. La Hospedería
del siglo XV, reconstruida. La Plaza del siglo XVIII y a un lado la Puerta
del Convento y a otro la Capilla Blanca XVI, levantada sobre la cueva donde
fue hallada la Virgen por Simón Vela. El Balcón de Santiago, el Balcón del
Fraile de 1934, el Mirador de Santo Domingo, todos con unas vistas excelentes.
El
monasterio fue declarado Monumento Histórico-Artístico en 1956.
La ruta de Las Quilamas Situada en la vertiente meridional del macizo de la zona central de la Sierra de Francia, es una serranía caracterizada por su extrema fragosisidad, debido a la abundancia de matorral que la hace difícilmente transitable.
Es un área de
gran interés ecológico y faunístico. Sus aguas vierten a un profundo valle
recorrido por el río Quilamas, que después de pasar Valero se unirán con
el Alagón. El paisaje es de extraordinaria belleza y existen una pistas
de tierra por las que se accede a las proximidades de este entorno. La
ruta de Las Quilamas
Las Batuecas
Entre los numerosos valles que jalonan la escarpada orografía de la Sierra
de Francia, destaca el de las Batuecas, entre los montes de la Alberca y
las Mestas. Está formado por paredes con fuertes pendientes. Alcornoques, encina, robles,
avellanos, madroños, tejos, cipreses, olivos... conforman su variada y grandiosa
vegetación, a la que se une una rica fauna que lo erigen como una de las
reservas de caza mayor más importantes de España, no solo por la extensión
que ocupa, de unas veinticinco mil hectáreas, y sí por la inigualable categoría
de sus trofeos como lo pone de manifiesto el que posea el récord del mundo
de caza del macho montés(Capra Pyrenaica) con 290 puntos, según la Junta
Nacional de Homologación de trofeos de caza y estadística cinegética, que
ostenta el Rey de España, Juan Carlos I, así como una importante colonia
de linces ibéricos que, cuando se creó la reserva, se encontraba casi extinguido.
Completa
sus bellezas naturales la más bella
muestra de las civilizaciones neolíticas. En canchales situados en el fondo
del valle, en lo más intrincado de su corazón, en donde el camino ha de
hacerse obligatoriamente a pie, se encuentran pinturas rupestres que nos
transportan a remotos tiempos. Al fondo del profundo valle se encuentra el río batuecas el monasterio
de San José de las Batuecas, en el que los Padres Carmelitas Descalzos llevan
hoy día vida eremítica. El acceso al valle se hace desde el pueblo de La
Alberca, por la carretera que desde aquí y a través de Las Mestas nos une
con Cáceres. |
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